Mirar
- Llegada Saludar
- Parejas Invitar
- Turnos Rotar
- Pausa Beber
- Salida Recoger
¿Quién sigue esperando?
Fijaos en el último de la fila. Si apenas llega a tocar la pelota, probad a repartir el grupo entre dos juegos.
Presentación
CLUZUX Proyecto educativo de deporte base
Un niño llega del colegio con ganas de ver a sus amigos. Otro sigue preocupado por algo que pasa en casa. El entrenamiento empieza por cómo los recibís.
En CLUZUX contamos a familias y entrenadores cómo se aprende a convivir en un equipo, desde ese primer saludo.
En una tarde de entrenamiento
En BACAN, los niños preparan su mochila desde los seis años. Un adulto puede estar a su lado mientras comprueban si llevan la raqueta.
Si todos eligen a un amigo, alguien puede quedarse esperando. El entrenador puede proponer un cambio de parejas. Un compañero puede acercarse y ofrecerle jugar la primera ronda juntos.
Antes de indicarle cómo sacar, el entrenador puede preguntarle dónde quería colocar la pelota. Así tiene ocasión de probar su idea en el siguiente intento.
El marcador va igualado. Un niño puede parar y preguntar al rival si está bien. Desde la grada, su familia puede reconocer ese gesto cuando hablen del partido.
Mientras una pareja juega, ¿cuánto espera la siguiente? Estas tarjetas proponen cosas que podéis observar juntos. Los gráficos son dibujos de ejemplo.
Fijaos en el último de la fila. Si apenas llega a tocar la pelota, probad a repartir el grupo entre dos juegos.
Si se enfada al perder el punto, espera antes de corregirle. Pregúntale si quiere un consejo o prefiere probar otra vez.
Pide a quien ya conoce el juego que enseñe la primera ronda a quien acaba de llegar.
Acordad cuándo cambia el turno. Así hasta quien acaba de entrar sabe cuándo le toca sacar.
Si un saque se queda corto, dale otra pelota. Pregúntale qué quiere cambiar y deja que lo pruebe.
¿Qué tendrías preparado para recibir al grupo? Puedes marcarlo aquí. Las marcas duran mientras tengas esta página abierta.
Dejad tiempo para guardar el material entre todos. Hasta el más pequeño puede llevar algo.
Elige quién acompaña al niño para ver qué puede hacer en cada momento. Los datos del gráfico son ilustrativos.
En casa, podéis dejar que el niño prepare lo que va a usar. Si pide ayuda, repasad juntos qué necesitará al salir a la pista.
Dos jugadores ven distinta la misma jugada. Antes de decidir por ellos, el entrenador puede darles turno para explicar qué ha visto cada uno.
Hay niños que quieren repasar el último punto nada más salir. Otros prefieren merendar en silencio. En casa podéis dejarles elegir cuándo hablar.
Cuando ya están hechas las parejas, ¿quién se da cuenta de que falta alguien?
Si pide salir un momento, ¿a qué adulto sabe que puede acudir?
Cuando le toca recoger por primera vez, ¿quién le enseña a guardar la red?
¿Dejamos que resuelva la jugada cuando desde la grada se ve clarísimo el pase?
¿Qué puede probar quien ya domina el ejercicio mientras su pareja aprende a hacerlo?
¿Se puede celebrar un punto sin que la broma sea a costa de quien lo ha perdido?
¿Qué hacemos si pide perdón por cada pelota que falla?
Cuando se discute un punto, ¿tiene la misma ocasión de hablar quien acaba de llegar?
¿Le preguntamos por lo que probó hoy o ya le estamos dando consejos para mañana?
Quizá sea el niño que hoy buscaba pareja quien mañana se acerque a invitar a otro. Desde la banda también merece la pena fijarse en eso.